Otazu, el brillo de las celebrities

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La marca del diseñador de joyas argentino Rodrigo Otazu está presente en más de 30 países, incluyendo las principales capitales del mundo. Lucieron sus diseños desde Britney Spears, Madonna y Lady Gaga hasta Naomi Campbell y Sarah Jessica Parker. La seducción de un lujo que no tiene fronteras.

 La poderosa atracción de sus diseños ha creado una demanda de accesorios a medida para algunas de las estrellas de la música más importantes del mundo.

Ha tenido el privilegio de alternar con maestros de la talla de Alexander McQueen, Christian Lacroix, Jean-Paul Gaultier, John Galliano y Karl Lagerfeld.

Por Mariana Boggione

Publicado en Revista Doquier, edición nº 90, octubre 2014 (nota de tapa)

Ecléctico y elegante, el estilo Otazu irradia luz y felicidad. Rodrigo Otazu, creador de las joyas de lujo elegidas por reconocidas celebrities del mundo, crea piezas con un tinte muy personal y mucho glamour.

Este diseñador argentino, residente en Ámsterdam, comenzó su carrera “con un simple sueño y con una mochila llena de coraje”, según sus propias palabras. Hoy está presente en más de 30 países, incluyendo ciudades como Moscú, Nueva York, Londres, Milán, Dubai, Sydney y Tokio.

Sus piezas están confeccionadas con cristales Swarovski y cada estación reflejan una nueva gama de colores y de formas innovadoras. La firma lanza dos colecciones cada temporada, “Ready to wear” y “Alta costura”, con diseños únicos en joyería de moda, creaciones en plata y accesorios que son un must para las más trendy.

Para su equipo no hay límites en los elementos que utiliza. “Creo que lo más lindo de ser creativo es poder usar la imaginación sin horizontes”, afirma Rodrigo.

Son variados los caminos en el proceso creativo de esta marca internacional. “Recorro museos, iglesias, librerías, barajo todo y saco de cada cosa algo que me parece bello, que está allí pero otros no ven”, confiesa Otazu, y agrega: “El secreto de nosotros, los diseñadores, es percibir cosas cotidianas a las que la gente no les presta atención”.

Sus colecciones reflejan pasión por la moda y realzan el estilo natural y la belleza de mujeres de todo el mundo. La necesidad de expresarse, el impulso de irradiar, de ser seductora y elegante es lo que inspira las piezas de Otazu.

La atracción de un estilo

La poderosa atracción de sus diseños ha creado una demanda de accesorios a medida para algunas de las estrellas de la música más importantes del mundo. Para Kylie Minogue, por ejemplo, Otazu creó una pieza especial de diamante en asociación con la House of Gassan. También lucieron sus diseños Naomi Campbell, Sarah Jessica Parker, Rihanna, Kelis, Lauren Hill, Aretha Franklin, Beyoncé, Britney Spears, Mariah Carey, Madonna y Lady Gaga. En las pasarelas, sus colecciones han sido usadas por modelos internacionales como Lily Cole y Erin O’Conner, mientras que varias celebrities han llevado sus joyas en la entrega de los Grammy Awards.

En sus 25 años de carrera ha tenido la oportunidad y el privilegio de alternar con maestros de la talla de Alexander McQueen, Christian Lacroix, Jean-Paul Gaultier, John Galliano y uno de sus maestros número uno, Karl Lagerfeld.

Una de las participaciones más importantes de la marca en el mundo del espectáculo fue su aparición en Sex and the City. “Fue algo espectacular, disfruté muchísimo estando en los camarines, viendo el backstage, compartiendo sus bromas mientras el director ajustaba detalles o medía las luces y esas mujeres divinas se probaban y elegían qué ponerse”, recuerda emocionado Rodrigo Otazu. En teatro realizó colecciones para muchas obras, entre ellas la exitosa “Los Tres Mosqueteros”.

Paralelamente, en la esfera de la moda ha participado en los grandes shows de Swarovsky. “He sido elegido por ellos como uno de los cinco talentosos diseñadores más jóvenes del mundo”, recuerda.

Hoy sus diseños se han convertido en verdaderos objetos de deseo a nivel global. Creatividad, calidad y cuidado del detalle han logrado que mujeres elegantes y celebridades internacionales estén atentas al estilo que imponen sus nuevas colecciones.

1º Salón de Joyas & Arte

El 7 y 8 de noviembre de este año Rosario será escenario del 1º Salón de Joyas & Arte de la ciudad, en el Museo Firma y Odilo Estevez (Santa Fe 748). Rodrigo Otazu ya confirmó que estará presente con la marca internacional que lleva su apellido.

“Hay una palabra que me persigue desde los 18 años, cuando comencé a hacer joyas, esa palabra es “¡wow!”. Eso es lo que voy a llevar para mostrar”, advierte entusiasmado este diseñador reconocido en todo el mundo.

Junto a él estarán referentes internacionales del ámbito del diseño y de la producción de joyas y orfebrería.

La posibilidad de recorrer los diseños de la muestra se suma a una acción solidaria, ya que los ingresos por entradas y por una subasta serán a beneficio de Refugios para Mujeres Víctimas de Violencia.

TAPA

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La hora de Chanel

La aparición en 1987 de Première, el primer reloj para mujeres de la casa francesa, sorprendió al eludir la rigurosidad de los números y marcar un tiempo para vivir en libertad. Hoy, nuevas versiones de este modelo vuelven a encumbrarlo como uno de los más aclamados objetos de deseo.

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Esta colección fue pionera por su estilo contemporáneo, adoptando el esteticismo ingenuo de los años treinta y evocando la sencillez que gustaba tanto a Cocó Chanel.

 

El brazalete, cierre y caja pueden ser de oro amarillo de 18 quilates, oro blanco o acero, con la opción de sumar diamantes.

 

 

Por Lic. Mariana Boggione

(Publicado en Revista Doquier n°85)

 

En 1987 Chanel inspiró una revolución en el mundo del lujo con su primer modelo de reloj para mujeres: Première. Sin dudas esta colección fue pionera por su estilo contemporáneo, adoptando el esteticismo ingenuo de los años treinta y evocando la sencillez que gustaba tanto a Cocó Chanel. Su caja octogonal, realzada por la elegancia del cristal de zafiro con cantos recortados, encarna los valores más tradicionales y representativos de la casa.

Hoy Première se mantiene como un símbolo de femineidad e ícono de Le Temps Chanel. Su esencia no radica en el tiempo exacto, pues no tiene segundero, números, ni índices. De este modo rinde tributo a un estilo de vida atemporal, en el que prima la libertad sobre el control. No son más las 12:07 en punto, son aproximadamente 10 minutos después de las 12… Este reloj ilustra cuán diferente es la concepción del tiempo según Chanel: el escape de lo tradicional propone máxima libertad para crear y vivir la propia vida.

Cabe aclarar que Cocó Chanel nunca diseñó un reloj, sino que recién de la mano de Jacques Helleu, que entró en la compañía en 1956 con 18 años, estas piezas de lujo se convirtieron en un emblema de la marca. Chanel tiene otras cuatro líneas además del Première: J12, Mademoiselle Privé, Intemporelles de Chanel y Relojes Joyería. Según Nicolas Beau, Director Internacional de Chanel Watches, no hay un reloj para el perfil de cada mujer, sino que una puede usar los cinco modelos en un mismo día, ya que este accesorio forma parte del atuendo y puede ir cambiándose de la mañana a la noche.

La elegancia del Première tiene tal vigencia que puede combinarse con un outfit sport de día, con un little black jacket o con un vestido negro para lucir bien chic en un cocktail. Cocó Chanel tenía razón al decir que “la moda se pasa de moda, el estilo jamás”.

Beau a su vez confiesa que el Première tuvo sus primeros años dorados hacia fines de los ’80 y principios de los ’90. Luego, al lanzarse el J12, su enorme éxito llevó a una renovación del Première, para relanzarlo y volverlo a escena.

Versiones 2013

Este año el ícono de la relojería Chanel luce un diseño novedoso, esencialmente femenino y de silueta más estilizada. La nueva línea Première tiene incontables combinaciones para un mismo modelo: el brazalete, cierre y caja pueden ser de oro amarillo de 18 quilates, oro blanco o acero, con opción de sumar diamantes. Su esfera sale lacada en negro o nácar blanco y su corona en ónix de talla ojival. El movimiento de cuarzo de alta precisión se encierra con una hermeticidad capaz de resistir hasta 30 metros de profundidad. El resultado es un auténtico objeto de deseo que esta temporada se renueva en 14 versiones.

Cada uno de los componentes de este reloj-joya es un homenaje al ADN de la marca. Además de la libertad por la que abogaba Cocó, reflejada en la ausencia de números y segundero, el negro intenso de la esfera recuerda el color fetiche de Gabrielle, la correa de eslabones rinde tributo a uno de los grandes íconos de Chanel, el bolso 2.55, y la caja adopta la forma octogonal de la tapa del mítico perfume Chanel Nº5 (que a su vez toma la forma de la Place Vendôme, lugar de la primera boutique de Chanel). En definitiva, una pieza 100% Chanel, diseñada para sobrevivir a lo efímero de las modas pasajeras.