Estancias argentinas, contemporáneamente clásicas

20141102_135420

Complementar lo autóctono y lo nuevo es un arte a la hora de redecorar cascos de estancia. Aquí, la palabra de un experto, para logar ambientes acogedores y funcionales, con auténtico espíritu de campo argentino.

Por Lic. Mariana Boggione

Fotos: Gentileza Arq. Javier Iturrioz

Publicado en Revista Sólo Líderes N° 60

De día o de noche, el campo acoge. Con la naturaleza como principal aliada, sus casas invitan a disfrutar del frescor del aire, del canto de los pájaros, del ruido de las hojas agitadas por el viento, del sonido de los animales, de la luz de la luna, y de noches infinitamente estrelladas.

Es allí, en el corazón de nuestra Pampa, que se erigen robustos y blancos los cascos neocoloniales, con sus amplias galerías y sus típicas columnatas. Así, la fisonomía de la estancia argentina conserva lo clásico y lo autóctono de nuestro terruño, dejando en la ciudad la modernidad vertiginosa. Aunque también podemos encontrar casonas con marcada identidad europea, decorados con espíritu de campiña inglesa o francesa: en ellas son típicos los géneros estampados, ambientes empapelados, cortinas con bandó, cordones y borlas, cuadros por doquier.

La estancia renovada

“Cuando me llaman para redecorar estancias en nuestro país, suelen pedirme un estilo ´campo argentino´” explica el Arq. Javier Iturrioz, quien opta en esas ocasiones por alfombras de yute con bordes de cuero, cornamentas, sillones lisos, chimeneas grandes y modernas. El sello acogedor, barroco, excéntrico, y a su vez, clásico de Iturrioz, es elegido por marcas de primer nivel, reconocidas instituciones, y por amantes del buen gusto, que dejan sus hogares en manos de un experto.

“La rusticidad y la contemporaneidad maridan armónicamente”, agrega y recomienda ambientaciones con astas de buey, cuernos de vaca, dameros con pieles trabajadas, baúles como mesas ratonas, banquitos de oveja, y objetos en alpaca. En cuanto a colores, sugiere los terracota, rosas, verdes, amarillos, celestes, blanco y negro. Para estos proyectos, sus materiales predilectos son la arpillera, rafia, yute y pieles de vaca.

 Aún con barrales, la tendencia es actualizar las cortinas con paños rectos y vivos alrededor. Para renovar la luminaria, una opción es reemplazar las arañas de caireles por otras de hierro con pantallas de cuero de vaca o crudo. Las camas de bronce se conservan, acompañadas de almohadones renovados. Y los cuadros se reenmarcan, optando por unos rectos con aire alrededor.

Los baños merecen un capítulo especial. En medio, las antiguas bañeras con patas, o una versión nueva de ellas, en forma de nuez; bachas rectas, mármoles de carrara, y pisos damero o mosaicos con dibujos. Según Iturrioz, “el aura original vive en griferías con look vintage”: en bronce, dorado o cobre, con la leyenda “cold” o “hot” en porcelana.

Las cocinas de campo tienen un misterio particular, aunque el tiempo y el uso suelen arruinarlas bastante. “Los muebles y mesadas de madera o mármol, con una araña holandesa de bronce, luces de led y una cocina nueva hacen un conjunto fantástico”, asegura el arquitecto.

En la sala, las chimeneas siguen ocupando un lugar privilegiado. Al renovarlas, el especialista intenta no perder el shabby: “Trato de guardar la chimenea existente, y le compro los morrillos, o una cobertura de vidrio para que no salten chispas”. Además, es amante de las lámparas de pie y de mesa, con pantallas de pergamino, pues “dan un efecto de luz cálida, casi de vela”.

En cuanto a las aberturas, sugiere reparar las existentes o, de colocar nuevas, que sean de madera. “Al hacer ampliaciones, hago copiar las que había antes, para lograr continuidad. Las aberturas de aluminio arruinan la casa de campo”, sentencia.

Quien quiera un check list de infaltables, que tome nota: platería colonial, cerámica de Talavera, objetos autóctonos argentinos, alfombras peludas, cajas de cuero, candelabros hechos con cuernos de vaca, cuadros de aves silvestres y cacería. Jardines y piletas con camastros de hierro y géneros resistentes a la intemperie.

Mexican Style y Andaluz

Hay quienes se inclinan por estilos diversos al colonial, y logran ambientaciones con características culturales de otros puntos del mundo.

Así, existen casas de campo con impronta andaluza, en las que priman los tonos rosas y verdes, los muebles de hierro y objetos de orfebrería. En ellas no falta una salamandra, paredes coloridas, maderas claras y tejidos naturales.

Por su parte, los amantes del Mexican Style se inclinan por el mimbre y los trabajos en hierro, con reminiscencias españolas en los arcos de las puertas y en el dibujo de los muebles. En ellas, los patios resultan ser los espacios preferidos, con paletas cálidas y repletos de flores.

14249920_10153666006860044_4705468387328753220_o

Estilos sobre la alfombra

2015_1_CASEY_Tapis_det_pdf_ht

Tejidos hechos a mano o industriales, pelos cortos y largos, sedas, lanas y algodón, textiles eco-compatibles y minimalistas, tinturas naturales, dibujos o motivos geométricos… las últimas tendencias para ambientar ponen a los pies un cálido mundo de tramas, relieves y suaves texturas.

Las alfombras de Tribalia son tejidas enteramente a mano, utilizando lana y algodón hilados artesanalmente y tintes naturales.

Los colores, la calidez y los textiles del noroeste argentino tienen su lugar en NOArt, un espacio pleno de productos autóctonos.

Por Lic. Mariana Boggione

Publicado en Revista Doquier Nº92, febrero 2015.

Las alfombras son un elemento básico para dar calidez, delimitar, realzar y enmarcar la decoración de interiores. Tanto si son de felpa como de tejidos planos, redondas, cuadradas o de lana de oveja, proporcionan confort y crean ambientes. Las más grandes definen el área donde sentarnos en la sala, y las alargadas suavizan el pasar por pasillos y puertas, o dan la bienvenida a la casa. Son, sin dudas, una buena forma de mostrar el estilo personal.

Tejidos tradicionales y diseño actual

En el Salone Internazionale del Mobile 2014 en Milán, las alfombras con detalles fueron dominantes. Allí, las firmas italianas se impusieron, con modelos innovadores y originales que combinaban antiguas tradiciones artesanales y diseños contemporáneos. Hoy las tendencias de esa “Feria del Mueble” pueden encontrase también en Rosario.

Un punto de visita en la búsqueda de la alfombra ideal es Justa, que comercializa alfombras realizadas en materiales naturales, tanto en pelos largos en lanas y sedas, como en pelos cortos en sedas vegetales. Cuenta con tejidos hechos a mano y otros industriales, de origen nacional como importado. Su titular, Claudia Cardoso, brinda asesoramiento, realiza pruebas de sus productos in situ y busca piezas únicas para cada lugar.

Quienes prefieran exclusividad francesa para su casa pueden optar por los diseños de Roche Bobois, pensados para acompañar los soñados muebles de la firma. Las hay pintadas a mano, como los modelos Brushing y Septiembre; tejidas artesanalmente; de interior o exterior; con lanas neozelandesas y sedas vegetales. Entre los modelos de Roche Bobois Francia se destacan los diseños de Cédric Ragot, Victor Boëda, Fabrice Berrux y Elizabeth Leriche.

Por su parte, quien busque sofisticar interiores contemporáneos, con textiles eco-compatibles y minimalistas, podrá optar por una pieza de Tribalia, fábrica y laboratorio textil donde su gestor, Mariano Maestri, crea sus propias herramientas de trabajo y recupera oficios ancestrales de manos de descendientes de indígenas, a quienes involucra activamente en la producción. Las alfombras y asientos de Tribalia son tejidos enteramente a mano, utilizando lana y algodón natural hilados artesanalmente, y teñidos con tintes naturales.

La exclusividad forma parte también de sus diseños: el cliente elige su alfombra o asiento según una matriz de veinte colores disponibles, diez tramas y tres medidas standard, aunque también se hacen medidas especiales a pedido.

Los colores, la calidez y los textiles del noroeste argentino tienen su lugar en NOArt, un espacio pleno de productos autóctonos. Sus alfombras son elaboradas con técnicas tradicionales en telares, con lana de oveja hilada manualmente y teñida en forma natural.

En NOArt se pueden identificar tres tejidos bien diferentes entre sí. El Chusi se caracteriza por ser plano y rústico, su diseño sólo puede encontrarse en versiones lisas o rayadas. Si lo que se busca es la combinación de diferentes texturas y relieves en una misma pieza textil, el Pelo Cortado es sin duda el tejido ideal; hay motivos naturalistas, como las flores, herencia de la colonización española, y de tipo geométrico con influencia aborigen del área andina. El Baetón, a diferencia de los dos anteriores, tiene un tejido mucho más comprimido y moderno a la vista. Son infinitos los diseños y composiciones que pueden hacerse en torno a este tejido por la precisión que se logra en las tramas.

Esta casa cuenta también con alfombras lúdicas, pensadas para estimular el área cognitiva de los más pequeños mediante el juego con diferentes tonalidades y texturas.

El desafío de cuidarlas

Un gran desafío al optar por alfombras es mantenerlas, y la primera medida es la prevención.

La zona de la puerta de entrada es la más maltratada por las pisadas, por eso habrá que situar un felpudo al ingreso. Un ambiente alfombrado puede mantenerse limpio con una aspiradora un par de veces a la semana y una limpieza profesional cada 18 meses, tal como recomiendan los especialistas.

Un caso muy diferente es la piel de oveja o vaca. La lana de la piel de oveja es un repelente natural de la suciedad, se lava muy fácilmente y es muy resistente. La piel de vaca también es muy duradera y permanecerá igual de bonita muchos años.

Finalmente, una recomendación útil para evitar resbalarse al pisarlas es asegurar la alfombra al suelo mediante el agregado de una base antideslizante.

Datos útiles

– Justa: www.justastore.com.ar

– NOArt: www.noartweb.com.ar

– Roche Bobois: www.roche-bobois.com

– Tribalia: www.tribalia.net

DECORACIÓN1 DECORACIÓN2